Titulo original: "Mujer, si puedes tu con Dios hablar..." / Titulo 2009: "Mujer" (
también me recuerda a una
canción de
Babasonicos que
decía "Dios es una mujer de piel negra", entonces
cambiaria a "Dios, Mujer", etc)
Ella levanta su cabeza y observa: a lo lejos no hay mas que dunas y cielos celestes, tan infinitos como neutrales.
Entre la
decepción del invariable infinito y la pasividad del clima que no inquieta ni fastidia, no queda sino arrojarse de espaldas en la arena.
El cuerpo retumba sobre las
partículas, salpicando de arena sus cabellos y algo sus labios.
Ahora, la
única imagen del firmamento - celestial - se deshace en su diagrama
óptico...
El tiempo (que una vez fue preciso y exacto) acompaña la
percepción del horizonte y las horas se estiran y derriten, como en una pintura
surrealista;
quizás se haya detenido,
quizás nunca
existió realmente,
quizás ella, nunca haya existido.
Apenas acariciando su oscura cabellera posa sus manos en su frente, entrelazando sus dedos hasta que estos alcanzan la forma de una visera, bloqueando
así la inexpugnable circunferencia del sol sobre sus ojos, pero no
así el manso calor de la primavera.
Pronto la calma invade todos los estadios de su mente...
y junto a los actores del paisaje, detienen su marcha, en la misma
estación en la cual ella desciende / asciende,
sobre el intangible y desaforado espacio tiempo, dentro de su tiempo, y dentro su espacio...
Adaptados y traducidos a su lengua, ella habla y escucha, ellos escuchan y hablan, quieran o no...
Una
vaquita de San Antonio revolotea en el interior de la inmensidad
cósmica que la mujer tendida en la arena despliega, la criatura apenas revolotea, confundida...
Sus colores se esfuman,
diseminando destellos a sus costados como una
hipnótica aura r
ojinegra...
Cansada del vuelo, se posa sobre uno de los pechos desnudos de la
fémina hechada, mimentizandose, transfiriendo, simbiosis,
híbrido, pecho, belleza, dos y uno...
Una gaviota razante quiebra el cielo en su vuelo descendente, capturando el pleno celestial, en dos, desarmando el infinito y trazando un eje, un limite. Ella cierra sus ojos, presionando sus
párpados, forzando sus
músculos, dejando que una
lágrima se filtre por entre los pliegues que la piel ocular recubre.
Suavemente, el liquido salino se desliza, surcando los relieves de su rostro en dispares velocidades,
pómulo, mejilla, cuello, arena.
Ella abre sus ojos.
Se inclina levemente mientras hunde sus codos en la arena.
El cielo se ha quebrado, y las grietas son cada vez mas profundas, debe huir
...uno y dos...
La
fémina criatura cubierta de lunares rojinegros, se dispone a volar
...dos y uno...
- fin -
Material consultado:Babasonicos - La hiedra crece - del disco Vedette.
http://www.gigasize.com/get.php?d=bbg02pyyzgcOriginalmente escrito para www.fotolog.com/cafeconleche. Modificado y corregido para Los Ojos Son Mios. Version original:http://www.fotolog.com/cafeconleche/22905136Vaquita de San Antonio en Wikipedia:http://es.wikipedia.org/wiki/Coccinellidae